Relaciones, amor y Facebook; ¿Separación garantizada?
Sin dudas las redes sociales han llegado al mundo para revolucionar algo más que las comunicaciones. También las relaciones de pareja se han visto contrariadas por las tentaciones facebookianas de amores pasados reencontrados, amigos de años, y desconocidos que, a través de la red, llegan y coquetean con quien espera del otro lado.
No es extraño haber vivido o escuchado de alguien cercano que tuvo algún problema de pareja provocado por las redes sociales. En estos sitios donde las relaciones se multiplican y entrelazan de forma exponencial, es fácil que surja un malentendido, o que incluso se busque la infidelidad, como reflejo de la ilusión de lo prohibido, aparentemente inofensivo.
No pocos reportes han anunciado en los últimos tiempos que las estadísticas del índice de divorcialidad han aumentado por culpa de Facebook, y de hecho se cita que una de cada cinco de sus casos de divorcios refieren a este sitio como causa de la ruptura, sumando más de 28 millones de separaciones.
Para muchos esta red social se ha convertido en una extensión de la vida real, que permite hablar y compartir experiencias con todos desde cualquier parte del mundo, de forma pública o privada. Entre ellas tienen un gran peso las personas de nuestro pasado, los primeros amores, o historias inconclusas que se retoman tras los años de olvido.
Con una solicitud de amistad se destapa la caja de Pandora. Entonces se hacen habituales los mensajes privados, y las interacciones por Chat en los horarios o lugares en los que la pareja no se encuentre.
Se origina una especie de complicidad y fantasía hacia lo desconocido, entre lo que se quisiera llevar a la vida real, y lo que en verdad se puede concretar. Un factor interesante lo es también la libertad de expresión que se alcanza en este medio, donde las personas sienten menos temor a decir lo que sienten, hasta que se cruzan los límites y la ilusión se convierte en una cita física.
Se dice que el 95 por ciento de los 600 millones de usuarios de Facebook han buscado a sus ex parejas, o novios de la juventud, al principio solo por curiosidad, y luego todo empieza a complicarse.
PERSONAS QUE TAL VEZ CONOZCAS
Según refieren los reportes, una firma de abogados británica se ha encontrado con múltiples casos en los que Facebook ha jugado un papel esencial en los divorcios, y que al menos el 20 por ciento de las personas hacía referencia en sus peticiones a la red social.
Incluso se relatan casos en los que uno de los miembros de la pareja se entera de su futuro estado social mediante la red, antes de que el propio cónyuge le comentara la decisión.
Las personas se aventuran en relaciones virtuales, que en ocasiones no se concretan físicamente, pero que mantienen la ilusión del romance, como algo desconocido, que muchas veces termina idealizándose como el mal de Pigmaleón.
En Estados Unidos un nuevo informe de la Academia Americana de Abogados Matrimoniales señaló las infidelidades a través de las redes sociales como la principal causa de divorcio. Mientras que, los datos referentes a Inglaterra presentan los mismos niveles de infidelidad en Facebook con un 20 por ciento de los casos que refieren la famosa red social.
Las actividades que más problemas han creado son mantener conversaciones de carácter sexual vía chat, o realizar comentarios reveladores, a través de los perfiles de desconocidos, a la vista de toda la red de contactos.
En no pocos escenarios la popularización de las redes sociales se ha convertido en un coto de caza para esposos y esposas "aburridas", que buscan activar su ilusión con algo platónico.
No es tan así para otros espacios de socialización como MySpace y Twitter, las cuales se estima que generan, respectivamente, un 15 y 5 por ciento de evidencias para demandar un divorcio por deslealtad.
Otro riesgo que algunos refieren en torno a las redes sociales, en materia de relaciones personales, es la afición que genera Facebook, y en general el grueso de las redes sociales, la cual evita que los padres de familia pasen más tiempo de calidad con sus hijos y su pareja.
Los abogados también argumentan que la emoción de publicar en Facebook hace que los usuarios se olviden de las cosas que ponen en sus espacios, se trate de algo inocente, o hasta de un coqueteo que todos los que están conectados pueden ver.
SUGERENCIAS DE AMIGOS
Según el departamento de Psicología de la Universidad canadiense de Guelph, Facebook puede provocar serias situaciones de celos en las parejas, con su continuo flujo de información sobre lo que hacemos, de quién somos amigos y en qué fotos aparecemos.
Muchas veces las interacciones se tienen con personas del pasado, que la actual pareja reconoce y que sabe su historia. Entonces aparecen los cuestionamientos del por qué ese ex novio o ex novia está entre los contactos, cuándo fue esa foto, por qué no estaba allí, cómo sucedió eso… y así una innumerable lista de preguntas, cuyas respuestas tal vez no tienen importancia.
Facebook permite el acceso a información a la que de otra forma no accederíamos, la cual carece muchas veces de contexto, y se presta a las especulaciones, no solo de la persona implicada, sino de quienes le rodean.
Encuestas realizadas han revelado que este se convierte en un escenario fértil para la desconfianza, para motivos de incomodidad, y ansiedad por demostrar al mundo qué somos y con quién estamos, como si no bastara la vida real para vivir esos detalles.
Además de que es un espacio propicio para hacer todo tipo de comentarios, que pueden generar sentimientos de inseguridad, en no pocas ocasiones provocan una necesidad de vigilar cada noticia del muro sigilosamente, y vuelve a las personas inseguras de sí mismos.
Las redes sociales en Internet son un fenómeno relativamente nuevo al que en cierto modo aún nos estamos adaptando. Hay quienes prefieren mantenerse alejados de ella, y aseguran que esta es una red peligrosa, que además de socavar las relaciones personales, distrae a las personas del trabajo y los enajena de la vida real, con los consiguientes peligros que ello genera.
Sin embargo, los seguidores siguen en aumento, y ya hoy la red cuenta con más de 250 millones de miembros. Si bien es cierto que puede englobar algunos peligros, tampoco se puede satanizar.
Al igual que otras tecnologías y plataformas de la información y la comunicación, Facebook propone una manera diferente de interactuar, a pesar de las distancias físicas. El desafío está justamente en ubicarla como una herramienta para hacer más atractiva o dinámica la comunicación, y no en una vida paralela.
Saber quienes somos y lo que queremos no puede resumirse a las actualizaciones de un muro. La vida real no va guardada en un perfil, ni en solicitudes y mensajes de Chat, pues el amor y los verdaderos sentimientos humanos no llegan a nosotros en una solicitud de amistad.



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